← Volver a recetas

Patatas aplastadas al horno crujientes con ajo y parmesano

Estas patatas aplastadas al horno quedan crujientes por fuera y tiernas por dentro. Con ajo y parmesano, son una receta fácil, económica y perfecta como acompañamiento o aperitivo.

Valora esta receta Puntúa del 1 al 5
5,0 1 voto

Gracias por ayudar a otros usuarios con tu opinión.

45 min 4 raciones Fácil
Patatas aplastadas al horno crujientes con queso parmesano y ajo Patatas aplastadas crujientes con ajo y parmesano al horno

Antes de empezar

  • Lava bien las patatas ya que se cocinan con piel
  • Cuece las patatas hasta que estén tiernas pero sin romperse
  • Precalienta el horno a 200 grados
  • Prepara una bandeja con papel de horno

Consejos

  • Aplasta las patatas con cuidado para que no se deshagan
  • Cuanto más finas queden, más crujientes serán
  • No escatimes en aceite para un mejor dorado
  • Añade el parmesano en los últimos minutos para que no se queme
  • Puedes añadir especias como pimentón o romero para más sabor

Preparación

  1. Cuece las patatas en agua con sal hasta que estén tiernas
  2. Escúrrelas y déjalas enfriar ligeramente
  3. Coloca las patatas en una bandeja de horno
  4. Aplástalas con un vaso o tenedor
  5. Mezcla el aceite con el ajo picado
  6. Pincela las patatas con esta mezcla
  7. Añade sal y pimienta al gusto
  8. Hornea a 200 grados durante 25-30 minutos hasta que estén doradas
  9. Añade el parmesano por encima en los últimos minutos
  10. Hornea unos minutos más hasta que el queso se funda
  11. Sirve calientes con perejil fresco por encima

Más sobre esta receta

Las patatas aplastadas al horno son una forma original y deliciosa de disfrutar de este ingrediente tan versátil. Con una textura crujiente por fuera y tierna por dentro, se convierten en un acompañamiento perfecto para carnes, pescados o incluso como aperitivo para compartir.

En esta receta, el toque de ajo y queso parmesano aporta un extra de sabor irresistible, creando una combinación sencilla pero muy sabrosa. Al hornearse, las patatas se doran y quedan ligeramente crujientes, mientras que el interior se mantiene suave y cremoso, logrando un contraste de texturas que encanta a todos.

Además, estas patatas al horno son fáciles de preparar y muy económicas, ideales para el día a día o para sorprender con un picoteo diferente. Puedes personalizarlas con tus especias favoritas o añadir hierbas aromáticas para darles un toque especial y adaptarlas a cualquier ocasión.