← Volver a recetas

Calçots al horno con salsa romesco casera

Receta de calçots al horno con salsa romesco casera, una versión sencilla y sabrosa de este plato tradicional catalán, perfecta para disfrutar en casa.

Valora esta receta Puntúa del 1 al 5
0,0 0 votos

Sé el primero en valorar esta receta.

45 min 3 raciones Fácil
calçots al horno con salsa romesco casera Calçots al horno con salsa romesco casera

Antes de empezar

  • Precalienta el horno a 220ºC para que los calçots se cocinen correctamente
  • Retira la primera capa más externa si está muy sucia antes de hornear
  • Hidrata la ñora con antelación para poder extraer bien la pulpa
  • Ten todos los ingredientes de la salsa preparados antes de triturar

Consejos

  • Deja que los calçots se quemen ligeramente por fuera para conseguir el sabor tradicional
  • No te preocupes por la capa exterior, se retira al comer
  • Añade el aceite poco a poco al triturar la salsa para que emulsione mejor
  • Si la salsa queda muy espesa, puedes añadir un poco de agua o más aceite
  • Puedes ajustar el vinagre al gusto para equilibrar la acidez

Preparación

  1. Precalentar el horno a 220 grados
  2. Colocar los calçots enteros en una bandeja
  3. Rociar con un poco de aceite de oliva
  4. Hornear durante 20-25 minutos hasta que estén tiernos y ligeramente quemados por fuera
  5. Asar los tomates y la cabeza de ajo en el horno durante 20 minutos
  6. Freír la rebanada de pan y reservar
  7. Abrir la ñora hidratada y extraer la pulpa
  8. En un vaso de batidora, añadir los tomates pelados, el ajo asado, las almendras, la pulpa de ñora y el pan
  9. Triturar mientras se añade el aceite de oliva poco a poco
  10. Incorporar el vinagre y la sal
  11. Triturar hasta obtener una salsa espesa y homogénea
  12. Servir los calçots calientes acompañados de la salsa romesco
  13. Comer pelando la capa exterior y mojando en la salsa

Más sobre esta receta

Los calçots al horno con salsa romesco casera son una forma sencilla y deliciosa de disfrutar de uno de los platos más tradicionales de la cocina catalana sin necesidad de hacer una calçotada al aire libre. Esta receta conserva todo el sabor auténtico de los calçots, con su característico toque ligeramente ahumado y su textura tierna, acompañados de una salsa romesco intensa y llena de matices.

El secreto de unos buenos calçots al horno está en cocinarlos a alta temperatura hasta que la capa exterior se queme ligeramente, lo que aporta ese sabor tan típico. Al retirar esa capa, se descubre un interior suave, dulce y jugoso que combina perfectamente con la salsa romesco.

La salsa romesco casera, elaborada con tomate, ajo, almendras, ñora y aceite de oliva, es el complemento imprescindible de esta receta. Su sabor profundo, ligeramente tostado y con un equilibrio entre dulzor y acidez, realza el sabor de los calçots y convierte cada bocado en una experiencia completa.

Ideal como entrante, tapa o para compartir, los calçots al horno con romesco son una receta fácil, sabrosa y muy representativa de la gastronomía mediterránea. Una opción perfecta para disfrutar en casa de un plato tradicional con un resultado auténtico y lleno de sabor.