← Volver a recetas

Tarta de manzana casera fácil y jugosa

Tarta de manzana casera fácil, jugosa y aromática, preparada con manzanas, canela y una masa suave. Un postre clásico perfecto para desayunos, meriendas o servir con helado.

Valora esta receta Puntúa del 1 al 5
0,0 0 votos

Sé el primero en valorar esta receta.

60 min 8 raciones Fácil
tarta de manzana casera fácil con láminas doradas y acabado brillante Tarta de manzana casera fácil y jugosa

Antes de empezar

  • Precalienta el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo.
  • Utiliza manzanas maduras pero firmes para que aporten sabor sin deshacerse demasiado.
  • Engrasa el molde o fórralo con papel de horno para desmoldar la tarta con facilidad.
  • Tamiza la harina junto con la levadura para conseguir una masa más fina y aireada.
  • Corta las láminas de manzana de la superficie con un grosor parecido para que se horneen de forma uniforme.
  • No mezcles demasiado la masa después de añadir la harina para evitar que quede densa.
  • Ten preparada la mermelada de albaricoque para pincelar la tarta cuando esté templada.

Consejos

  • La manzana Golden aporta dulzor y jugosidad, mientras que la Reineta da un sabor más intenso y ligeramente ácido.
  • Si las manzanas se oxidan mientras preparas la masa, puedes rociarlas con unas gotas de limón.
  • Añade la canela con moderación para que acompañe el sabor de la manzana sin dominarlo.
  • No abras el horno durante los primeros 30 minutos para evitar que la tarta baje.
  • Comprueba la cocción pinchando el centro con un palillo; debe salir limpio o con migas secas.
  • Si la superficie se dora demasiado rápido, cubre la tarta suavemente con papel de aluminio.
  • Deja templar la tarta antes de pincelarla con mermelada para que el brillo quede mejor repartido.
  • Puedes calentar ligeramente la mermelada con una cucharadita de agua para que sea más fácil de extender.
  • Guarda la tarta tapada en la nevera si no la vas a consumir el mismo día.
  • Sírvela sola, con yogur natural, nata montada o una bola de helado de vainilla.

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo.
  2. Engrasa un molde o fórralo con papel de horno para facilitar el desmoldado.
  3. Pela dos manzanas y córtalas en trozos pequeños.
  4. Si quieres evitar que se oxiden, añade unas gotas de limón y reserva.
  5. Bate los huevos con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y ligeramente espumosa.
  6. Añade la leche y el aceite de girasol mientras mezclas suavemente.
  7. Tamiza la harina junto con la levadura química y la canela.
  8. Incorpora los ingredientes secos a la mezcla líquida poco a poco.
  9. Mezcla solo hasta que la masa quede integrada, sin batir en exceso.
  10. Añade las manzanas troceadas y repártelas con movimientos suaves.
  11. Vierte la masa en el molde preparado y alisa ligeramente la superficie.
  12. Corta la tercera manzana en láminas finas y colócalas sobre la masa de forma ordenada.
  13. Hornea durante unos 45 minutos, o hasta que al pinchar el centro con un palillo salga limpio.
  14. Si la superficie se dora demasiado antes de tiempo, cubre la tarta con papel de aluminio sin presionar.
  15. Retira la tarta del horno y deja que repose unos minutos dentro del molde.
  16. Calienta ligeramente la mermelada de albaricoque con una cucharadita de agua si está muy espesa.
  17. Pincela la superficie de la tarta con la mermelada para darle brillo.
  18. Deja enfriar antes de desmoldar y servir.

Más sobre esta receta

La tarta de manzana casera es uno de esos postres clásicos que siempre funcionan. Tiene una textura tierna, un sabor suave y ese aroma a manzana y canela que recuerda a la repostería de toda la vida. Es una receta sencilla, pero con pequeños detalles que ayudan a conseguir una tarta jugosa, dorada y con una presentación muy apetecible.

Esta versión se prepara con una masa fácil a base de huevos, azúcar, leche, aceite, harina y levadura. La manzana se utiliza de dos formas: una parte troceada dentro de la masa para aportar jugosidad, y otra parte laminada sobre la superficie para conseguir el acabado clásico de tarta de manzana. Así cada bocado tiene sabor a fruta y una textura más agradable.

Para que la tarta quede bien, conviene usar manzanas maduras pero firmes. La variedad Golden funciona muy bien porque aporta dulzor y se hornea de forma uniforme, aunque también puedes usar Reineta si quieres un sabor más intenso y ligeramente ácido. La canela ayuda a potenciar el aroma de la fruta sin tapar su sabor.

Otro punto importante es no trabajar demasiado la masa una vez añadida la harina. Mezclar solo lo necesario ayuda a que la tarta quede más esponjosa. El horneado debe hacerse a temperatura media, hasta que el interior esté cocido y la superficie dorada. Después, un ligero pincelado con mermelada de albaricoque aporta brillo y un acabado más jugoso.

Esta tarta de manzana fácil es perfecta para preparar en casa sin complicaciones. Se puede servir templada, fría o acompañada de una bola de helado de vainilla. También queda muy bien como merienda o postre sencillo para compartir en familia.