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Arroz al horno valenciano auténtico tradicional

Arroz al horno valenciano tradicional con costillas, panceta, morcilla, garbanzos, patata, tomate y cabeza de ajos, cocinado en cazuela de barro con caldo caliente hasta quedar seco, dorado y lleno de sabor.

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50 min 4 raciones Media
arroz al horno valenciano tradicional con costillas, morcilla, garbanzos, tomate y cabeza de ajos Arroz al horno valenciano auténtico tradicional

Antes de empezar

  • Precalienta el horno a 200 ºC con calor arriba y abajo.
  • Ten el caldo de cocido bien caliente antes de añadirlo al arroz.
  • Usa arroz redondo o arroz bomba para conseguir mejor textura.
  • Corta la panceta, las costillas, las patatas y los tomates antes de empezar.
  • Escurre bien los garbanzos cocidos si son de bote.
  • Usa una cazuela de barro o una fuente apta para horno amplia y baja.
  • Ten cuidado al dorar la morcilla para que no se rompa antes de hornearla.

Consejos

  • Dora bien la panceta y las costillas para que el arroz tenga más sabor.
  • No quemes el pimentón; remuévelo solo unos segundos antes de añadir el arroz.
  • El caldo debe estar caliente para no cortar la cocción al meter la cazuela en el horno.
  • No remuevas el arroz una vez añadido el caldo y colocados los ingredientes.
  • Coloca la cabeza de ajos en el centro para dar aroma y mantener el aspecto tradicional.
  • La morcilla se puede dorar muy poco o añadir directamente encima para evitar que se deshaga.
  • Si usas caldo de cocido ya salado, ajusta la sal con cuidado.
  • La cazuela no debe quedar demasiado llena, porque el arroz necesita espacio para cocerse bien.
  • Deja reposar el arroz unos minutos fuera del horno antes de servir.
  • Sirve cada ración con un poco de carne, patata, garbanzos, tomate y morcilla para que sea completa.

Preparación

  1. Precalienta el horno a 200 ºC con calor arriba y abajo.
  2. Haz pequeños cortes superficiales en la cabeza de ajos, sin separar los dientes, para que suelte mejor el aroma durante la cocción.
  3. Pela las patatas y córtalas en rodajas de grosor medio.
  4. Corta los tomates en rodajas y reserva.
  5. Calienta un buen chorro de aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia.
  6. Sofríe la panceta hasta que esté dorada y haya soltado parte de su grasa.
  7. Retira la panceta de la sartén y resérvala.
  8. Añade las costillas de cerdo y dóralas bien por todos los lados.
  9. Retira las costillas de la sartén y resérvalas junto con la panceta.
  10. Incorpora la cabeza de ajos y dórala ligeramente para que perfume el aceite.
  11. Retira la cabeza de ajos y resérvala.
  12. Añade las rodajas de patata y dóralas ligeramente por ambos lados.
  13. Retira las patatas y resérvalas.
  14. Marca la morcilla con cuidado durante unos segundos, sin cocinarla demasiado para que no se rompa.
  15. Retira la morcilla y resérvala.
  16. Baja un poco el fuego y añade el pimentón dulce.
  17. Remueve rápidamente durante unos segundos para que no se queme.
  18. Incorpora el arroz y los garbanzos cocidos bien escurridos.
  19. Rehoga durante 1 minuto para que el arroz se impregne del sofrito.
  20. Prepara una cazuela de barro o una fuente amplia apta para horno.
  21. Coloca una base de patatas doradas en el fondo de la cazuela.
  22. Añade el arroz con los garbanzos y repártelo de forma uniforme.
  23. Distribuye por encima las costillas y la panceta reservadas.
  24. Coloca la morcilla sobre el arroz con cuidado.
  25. Vierte el caldo de cocido caliente, usando aproximadamente el doble de caldo que de arroz.
  26. Coloca la cabeza de ajos en el centro de la cazuela.
  27. Reparte las rodajas de tomate por encima.
  28. Prueba el punto de sal del caldo y ajusta si es necesario.
  29. Introduce la cazuela en el horno y cocina durante 18 o 20 minutos, sin remover.
  30. Cuando el arroz haya absorbido el caldo y la superficie esté ligeramente dorada, retira del horno.
  31. Deja reposar entre 5 y 8 minutos antes de servir.
  32. Sirve caliente, procurando que cada plato lleve arroz, carne, patata, garbanzos, tomate y morcilla.

Más sobre esta receta

El arroz al horno valenciano es uno de los platos más tradicionales y reconocibles de la cocina mediterránea. Es una receta contundente, sabrosa y familiar, preparada con arroz, carne de cerdo, garbanzos, patata, tomate, morcilla y caldo caliente. Su acabado seco, dorado y aromático lo convierte en un plato perfecto para comidas de domingo o reuniones en casa.

A diferencia de otros arroces, el arroz al horno se termina en el horno, normalmente en cazuela de barro. Este tipo de recipiente ayuda a repartir el calor de forma uniforme y aporta ese aspecto tradicional tan característico. La cabeza de ajos en el centro, las rodajas de tomate y la morcilla por encima hacen que el plato sea muy reconocible nada más llegar a la mesa.

El sabor empieza en el sofrito. Dorar bien la panceta y las costillas es fundamental para que el arroz tenga profundidad. También conviene marcar ligeramente la patata y la morcilla, pero con cuidado para que no se rompa. El pimentón se añade solo unos segundos, porque si se quema puede amargar el plato. Después se rehoga el arroz con los garbanzos para que se impregne de todo el sabor antes de pasar a la cazuela.

El caldo debe estar bien caliente cuando se añade al arroz. Lo ideal es usar caldo de cocido, porque aporta cuerpo y sabor tradicional, aunque también puede utilizarse un buen caldo de carne. La proporción habitual es el doble de caldo que de arroz, pero puede variar ligeramente según el tipo de arroz y la cazuela utilizada. Una vez entra en el horno, no se debe remover.

El resultado debe ser un arroz seco, suelto y lleno de sabor, con una superficie ligeramente dorada y los ingredientes bien repartidos. Tras la cocción, el reposo es importante para que el arroz termine de asentarse y absorba los últimos jugos. Este arroz al horno valenciano es una receta completa, tradicional y muy reconfortante, ideal para disfrutar sin prisas.