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Leche cremada gourmet con vainilla y canela

Leche cremada casera con vainilla, canela y limón, de textura sedosa y sabor delicado. Un postre cremoso, aromático y elegante, perfecto para servir frío en cuencos individuales.

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30 min 4 raciones Media
leche cremada gourmet con vainilla y canela en cuenco elegante Leche cremada gourmet con vainilla y canela

Antes de empezar

  • Usa leche entera para conseguir una textura más cremosa.
  • Saca los huevos de la nevera unos minutos antes para que no estén demasiado fríos.
  • Retira la piel de limón sin coger demasiada parte blanca, porque puede amargar.
  • Ten preparada una varilla manual para remover la crema sin parar.
  • Prepara un colador fino para conseguir una textura más sedosa.
  • No dejes que la leche hierva con fuerza durante la infusión.
  • Ten listos los cuencos individuales antes de terminar la crema.

Consejos

  • La vainilla natural aporta un aroma más elegante, pero también puedes usar extracto de vainilla.
  • Infusiona la leche unos minutos fuera del fuego para que tome más sabor.
  • Añade la leche caliente poco a poco sobre las yemas para evitar que se cuajen.
  • Remueve constantemente durante la cocción para que la crema no se pegue al fondo.
  • No cocines la crema a fuego fuerte, porque puede formar grumos.
  • La textura ideal debe ser cremosa y sedosa, no demasiado espesa ni líquida.
  • Cuela la crema antes de repartirla en los recipientes para un acabado más fino.
  • Cubre la superficie con film en contacto si quieres evitar que se forme costra.
  • Deja enfriar primero a temperatura ambiente y después guarda en la nevera.
  • Espolvorea la canela justo antes de servir para que conserve mejor el aroma.

Preparación

  1. Vierte la leche entera en un cazo.
  2. Añade la vaina de vainilla abierta o el extracto de vainilla.
  3. Incorpora la rama de canela y la piel de limón.
  4. Calienta a fuego medio-bajo hasta que la leche esté muy caliente, pero sin que llegue a hervir con fuerza.
  5. Retira el cazo del fuego y deja infusionar durante 10 minutos para que la leche tome aroma.
  6. Cuela la leche para retirar la canela, la vainilla y la piel de limón.
  7. En un bol aparte, bate las yemas de huevo con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa.
  8. Añade la maicena y mezcla bien hasta que no queden grumos.
  9. Incorpora poco a poco la leche infusionada caliente sobre la mezcla de yemas, removiendo constantemente.
  10. Cuando la mezcla esté integrada, vuelve a verterla en el cazo.
  11. Cocina a fuego bajo o medio-bajo, removiendo sin parar.
  12. Mantén la cocción hasta que la crema espese y tenga una textura sedosa.
  13. Evita que hierva con fuerza para que no se corte ni forme grumos.
  14. Retira del fuego cuando la crema esté espesa pero todavía suave y cremosa.
  15. Cuela de nuevo la crema si quieres una textura aún más fina.
  16. Reparte la leche cremada en cuencos o recipientes individuales.
  17. Deja templar a temperatura ambiente.
  18. Cubre con film transparente en contacto con la superficie si no quieres que se forme costra.
  19. Guarda en la nevera hasta que esté bien fría.
  20. Espolvorea canela en polvo justo antes de servir.

Más sobre esta receta

La leche cremada gourmet con vainilla y canela es un postre suave, aromático y muy cremoso, perfecto para quienes disfrutan de los dulces tradicionales con una textura fina y delicada. Se prepara con leche entera, yemas de huevo, azúcar, maicena y una infusión de vainilla, canela y piel de limón que aporta un aroma cálido y elegante.

El secreto de esta receta está en trabajar la crema con paciencia. Primero se infusiona la leche a fuego suave, sin dejar que hierva fuerte, para que absorba el perfume de la canela, la vainilla y el limón. Después, esa leche caliente se incorpora poco a poco a las yemas batidas con azúcar y maicena. Este paso es importante para templar los huevos y evitar que se cuajen de golpe.

La cocción final debe hacerse a fuego bajo o medio-bajo, removiendo constantemente con varillas o una cuchara. La crema debe espesar de forma gradual hasta quedar sedosa, brillante y uniforme. No conviene hervirla con fuerza, porque podría perder suavidad o formar grumos.

El colado final ayuda a conseguir una textura más fina y elegante, eliminando cualquier resto de canela, limón, vainilla o pequeños grumos. Después se reparte en recipientes individuales y se deja enfriar. Para evitar que se forme una capa seca en la superficie, se puede cubrir con film transparente en contacto directo con la crema.

Esta leche cremada con vainilla y canela se sirve fría, espolvoreada con un poco de canela en polvo justo antes de llevarla a la mesa. Es un postre sencillo, pero con un resultado muy cuidado: cremoso, aromático y perfecto para terminar una comida con un dulce suave y casero.