← Volver a recetas

Pan frito con ajo y salsa cremosa de queso

Pan frito crujiente con ajo y salsa cremosa de queso, una tapa fácil, dorada y muy sabrosa, perfecta para compartir, mojar y servir como entrante caliente.

Valora esta receta Puntúa del 1 al 5
0,0 0 votos

Sé el primero en valorar esta receta.

20 min 2 raciones Fácil
pan frito crujiente con ajo y salsa cremosa de queso para mojar Pan frito con ajo y salsa cremosa de queso

Antes de empezar

  • Utiliza pan rústico firme o pan del día anterior para que aguante bien la fritura.
  • Corta el pan en bastones gruesos y de tamaño parecido.
  • Seca bien el pan si está algo húmedo para que se fría mejor.
  • Ten el ajo picado antes de empezar, porque se cocina muy rápido.
  • Prepara la salsa justo antes de servir para que llegue cremosa y caliente a la mesa.
  • No frías el ajo a fuego fuerte, porque se quema con facilidad.
  • Sirve el pan recién hecho para mantener el contraste crujiente y cremoso.

Consejos

  • El pan de barra rústica, pan de pueblo o pan tipo hogaza funciona muy bien.
  • No uses pan demasiado blando, porque puede romperse o absorber demasiado aceite.
  • Fríe el pan en aceite caliente para que se dore rápido y quede menos grasiento.
  • Escurre el pan sobre papel absorbente antes de mezclarlo con el ajo.
  • Añade el ajo en una sartén aparte con poco aceite y fuego suave para que no amargue.
  • Puedes añadir un poco de perejil picado al final para dar frescor.
  • Para una salsa más intensa, mezcla queso cheddar, emmental o gouda.
  • Si la salsa queda muy espesa, añade un chorrito de nata o leche caliente.
  • Si queda demasiado líquida, cocina unos minutos más a fuego bajo sin dejar de remover.
  • Sirve la salsa en un cuenco aparte o por encima del pan, según prefieras.

Preparación

  1. Corta el pan en bastones gruesos de tamaño similar.
  2. Calienta abundante aceite de oliva en una sartén amplia.
  3. Cuando el aceite esté caliente, fríe el pan en tandas para que no se amontone.
  4. Dora los bastones de pan por todos los lados hasta que queden crujientes por fuera.
  5. Retira el pan frito y colócalo sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  6. Añade una pizca de sal mientras el pan todavía está caliente.
  7. Retira la mayor parte del aceite de la sartén, dejando solo una pequeña cantidad.
  8. Añade el ajo picado y cocínalo a fuego bajo durante unos segundos, sin dejar que se dore demasiado.
  9. Incorpora el pan frito a la sartén y mezcla suavemente para que se impregne del aroma del ajo.
  10. Añade perejil fresco picado si quieres dar un toque más fresco.
  11. Para preparar la salsa, calienta la nata en un cazo a fuego medio-bajo.
  12. Cuando esté caliente, añade el queso rallado poco a poco mientras remueves.
  13. Cocina sin dejar de mezclar hasta obtener una salsa cremosa y homogénea.
  14. Añade pimienta negra o una pizca de nuez moscada si quieres más aroma.
  15. Si la salsa queda demasiado espesa, aligérala con un poco más de nata o leche caliente.
  16. Sirve el pan frito caliente acompañado de la salsa cremosa de queso.
  17. Lleva la salsa a la mesa en un cuenco para mojar o viértela parcialmente sobre el pan justo antes de servir.

Más sobre esta receta

El pan frito con ajo y salsa cremosa de queso es una receta sencilla, rápida y muy apetecible, perfecta para servir como tapa, entrante o plato para compartir. Combina bastones de pan dorados y crujientes con una salsa de queso suave, caliente y cremosa, ideal para mojar en cada bocado.

La clave de esta receta está en utilizar un pan firme, mejor si es del día anterior. Así mantiene mejor la forma durante la fritura y consigue una textura muy agradable: crujiente por fuera y ligeramente tierno por dentro. El aceite debe estar caliente, pero no humeante, para que el pan se dore rápido sin absorber demasiada grasa.

El ajo aporta el toque aromático principal, pero hay que tratarlo con cuidado. Si se fríe demasiado o a fuego muy fuerte, puede quemarse y dejar un sabor amargo. Por eso es mejor añadirlo después de freír el pan, en una sartén con poco aceite y fuego suave, para que perfume el conjunto sin estropear el sabor.

La salsa cremosa de queso es el complemento perfecto. Se prepara calentando nata y añadiendo el queso poco a poco, removiendo hasta conseguir una crema lisa y fundente. Puedes usar un queso suave si quieres una salsa más delicada, o mezclar varios quesos si buscas un sabor más intenso. La textura debe quedar cremosa, no demasiado líquida, para que se adhiera bien al pan.

Este pan frito con ajo y queso se sirve mejor recién hecho, cuando el pan todavía está crujiente y la salsa caliente. Es una receta ideal para reuniones informales, cenas de picoteo o como capricho rápido para compartir. Sencilla, económica y muy resultona.