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Pico de gallo casero

Receta fácil y fresca de pico de gallo mexicano con tomate, cebolla, cilantro, lima y chile. Perfecta para tacos, nachos, carnes, pescados o como aperitivo.

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15 min 4 raciones Fácil
pico de gallo casero con tomate cebolla cilantro lima y chile Pico de gallo casero

Antes de empezar

  • Usa tomates maduros pero firmes para que el pico de gallo no quede aguado.
  • Pica todos los ingredientes en dados pequeños y similares.
  • Puedes ajustar la cantidad de chile según el nivel de picante que prefieras.
  • Deja reposar la mezcla unos minutos antes de servir para que se integren mejor los sabores.

Consejos

  • Retira parte de las semillas del tomate si quieres una textura menos líquida.
  • Añade aguacate en dados si quieres una versión más cremosa.
  • Usa zumo de lima fresco para conseguir un sabor más auténtico.
  • Guárdalo en la nevera y consúmelo preferiblemente el mismo día.
  • Si no te gusta el cilantro, puedes sustituirlo por perejil fresco.

Preparación

  1. Lava bien los tomates, el chile y el cilantro.
  2. Corta los tomates en dados pequeños y colócalos en un bol.
  3. Pica la cebolla en dados muy pequeños y añádela al bol.
  4. Abre el chile, retira las semillas si quieres que pique menos y pícalo finamente.
  5. Pica el cilantro fresco y agrégalo al resto de ingredientes.
  6. Exprime el zumo de la lima sobre la mezcla.
  7. Añade sal y pimienta negra al gusto.
  8. Mezcla todo suavemente hasta que los ingredientes queden bien repartidos.
  9. Deja reposar el pico de gallo durante 10 minutos antes de servir.
  10. Sirve frío o a temperatura ambiente como acompañamiento de tacos, nachos, carnes, pescados o verduras.

Más sobre esta receta

El pico de gallo es una salsa mexicana fresca, ligera y llena de sabor. Se prepara con ingredientes sencillos como tomate, cebolla, cilantro, lima y chile, todo picado en pequeños dados para conseguir una textura jugosa y crujiente.

Esta receta de pico de gallo casero es ideal para acompañar tacos, burritos, nachos, quesadillas, carnes a la parrilla, pescados o incluso ensaladas. Su sabor combina el dulzor del tomate, el toque ácido de la lima, el frescor del cilantro y un punto picante que puedes ajustar a tu gusto.

Además, no necesita cocción y se prepara en pocos minutos, por lo que es una opción perfecta para dar un toque fresco y colorido a cualquier plato.