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Pasta cremosa de pollo y champiñones

Pasta cremosa con pollo jugoso, champiñones salteados, nata y queso rallado. Una receta fácil, rápida y reconfortante, perfecta para una comida o cena lista en unos 30 minutos.

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30 min 2 raciones Fácil
pasta cremosa de pollo y champiñones con salsa de nata y queso Pasta cremosa de pollo y champiñones

Antes de empezar

  • Saca todos los ingredientes antes de cocinar para trabajar sin pausas.
  • Corta el pollo en dados pequeños o tiras finas para que se cocine rápido y quede jugoso.
  • Limpia los champiñones con un paño húmedo y lamínalos justo antes de cocinarlos.
  • Pon agua con sal a hervir para cocer la pasta mientras preparas la salsa.
  • Reserva un poco del agua de cocción antes de escurrir la pasta.
  • Ten el queso rallado preparado para añadirlo al final.
  • Sirve la pasta recién hecha para disfrutar mejor la textura cremosa.

Consejos

  • No cocines demasiado el pollo, porque puede quedar seco.
  • Dora el pollo a fuego medio-alto para darle sabor antes de añadir la salsa.
  • Cocina los champiñones hasta que pierdan el agua y empiecen a dorarse.
  • Añade el ajo después de los champiñones o cuando haya menos humedad para que no se queme.
  • Usa nata para cocinar para una salsa más suave y estable.
  • Añade el queso al final y remueve a fuego bajo para que se funda sin cortar la salsa.
  • Si la salsa queda muy espesa, añade un poco de agua de cocción de la pasta.
  • Si queda demasiado líquida, deja reducir unos minutos a fuego suave.
  • La pasta corta, como penne, rigatoni o fusilli, funciona muy bien porque recoge mejor la salsa.
  • Termina con pimienta negra recién molida para dar más aroma.

Preparación

  1. Pon a hervir una olla con abundante agua y sal.
  2. Cuece la pasta según las instrucciones del paquete hasta que quede al dente.
  3. Antes de escurrirla, reserva medio vaso del agua de cocción.
  4. Corta la pechuga de pollo en dados pequeños o tiras finas.
  5. Limpia los champiñones y córtalos en láminas.
  6. Calienta un chorrito de aceite de oliva en una sartén amplia.
  7. Añade el pollo y dóralo a fuego medio-alto hasta que tome color por fuera.
  8. Salpimienta el pollo y cocínalo solo hasta que esté hecho pero jugoso.
  9. Retira el pollo de la sartén y resérvalo si quieres evitar que se seque.
  10. En la misma sartén, añade los champiñones laminados.
  11. Cocina los champiñones hasta que suelten el agua y empiecen a dorarse.
  12. Añade el ajo picado y cocina unos segundos, sin dejar que se queme.
  13. Incorpora de nuevo el pollo a la sartén.
  14. Vierte la nata para cocinar y mezcla bien con el pollo y los champiñones.
  15. Cocina a fuego suave durante unos minutos para que la salsa tome sabor.
  16. Añade el queso rallado y remueve hasta que se funda.
  17. Incorpora la pasta escurrida a la sartén.
  18. Mezcla bien para que la salsa cubra toda la pasta.
  19. Si la salsa queda demasiado espesa, añade un poco del agua de cocción reservada.
  20. Ajusta de sal y pimienta negra al gusto.
  21. Sirve caliente, con un poco más de queso rallado por encima si lo deseas.

Más sobre esta receta

La pasta cremosa de pollo y champiñones es una receta fácil, sabrosa y muy reconfortante, perfecta para preparar una comida completa en poco tiempo. Combina pasta al dente, pollo dorado, champiñones salteados y una salsa cremosa con nata y queso que envuelve todos los ingredientes.

El secreto para que esta receta quede bien está en no cocinar en exceso el pollo. Conviene cortarlo en dados pequeños o tiras finas para que se haga rápido y quede jugoso. Primero se dora en la sartén para que tome sabor y después se reserva o se mantiene apartado mientras los champiñones se cocinan correctamente.

Los champiñones también tienen su punto. Si se cocinan con paciencia, pierden el agua, se doran ligeramente y concentran mucho más su sabor. Añadir el ajo en el momento adecuado ayuda a dar aroma sin que se queme. Después se incorpora la nata, el queso rallado y un poco de agua de cocción de la pasta para conseguir una salsa más fina y ligada.

Reservar agua de la pasta es uno de los trucos más importantes. Ese agua contiene almidón y ayuda a que la salsa se adhiera mejor, evitando que quede pesada o demasiado espesa. Así la pasta queda cremosa, pero no apelmazada.

Esta pasta cremosa de pollo y champiñones es ideal para cenas rápidas, comidas familiares o días en los que apetece un plato casero y cómodo. Se sirve recién hecha, cuando la salsa está caliente y brillante, y puede terminarse con un poco más de queso rallado o pimienta negra al gusto.