La pasta cremosa de pollo y champiñones es una receta fácil, sabrosa y muy reconfortante, perfecta para preparar una comida completa en poco tiempo. Combina pasta al dente, pollo dorado, champiñones salteados y una salsa cremosa con nata y queso que envuelve todos los ingredientes.
El secreto para que esta receta quede bien está en no cocinar en exceso el pollo. Conviene cortarlo en dados pequeños o tiras finas para que se haga rápido y quede jugoso. Primero se dora en la sartén para que tome sabor y después se reserva o se mantiene apartado mientras los champiñones se cocinan correctamente.
Los champiñones también tienen su punto. Si se cocinan con paciencia, pierden el agua, se doran ligeramente y concentran mucho más su sabor. Añadir el ajo en el momento adecuado ayuda a dar aroma sin que se queme. Después se incorpora la nata, el queso rallado y un poco de agua de cocción de la pasta para conseguir una salsa más fina y ligada.
Reservar agua de la pasta es uno de los trucos más importantes. Ese agua contiene almidón y ayuda a que la salsa se adhiera mejor, evitando que quede pesada o demasiado espesa. Así la pasta queda cremosa, pero no apelmazada.
Esta pasta cremosa de pollo y champiñones es ideal para cenas rápidas, comidas familiares o días en los que apetece un plato casero y cómodo. Se sirve recién hecha, cuando la salsa está caliente y brillante, y puede terminarse con un poco más de queso rallado o pimienta negra al gusto.