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Alioli casero con batidora, cremoso y sin que se corte

Alioli casero con batidora, cremoso y estable, preparado con ajo, huevo, aceite y limón. Una salsa fácil, rápida y con trucos para que emulsione bien y no se corte.

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5 min 4 raciones Fácil
alioli casero con batidora cremoso servido en un cuenco Alioli casero con batidora, cremoso y sin que se corte

Antes de empezar

  • Usa un huevo fresco y, si lo prefieres, pasteurizado para mayor seguridad.
  • Saca el huevo de la nevera unos minutos antes para que no esté excesivamente frío.
  • Utiliza un vaso de batidora estrecho y alto para facilitar la emulsión.
  • Retira el germen interior del ajo para suavizar el sabor y evitar que repita demasiado.
  • Añade todos los ingredientes al vaso antes de empezar, sin mezclarlos previamente.
  • Ten preparado el limón para ajustar el sabor al final, poco a poco.
  • Conserva el alioli en la nevera si no lo vas a servir inmediatamente.

Consejos

  • No muevas la batidora al principio; mantenla pegada al fondo hasta que la base empiece a espesar.
  • Cuando veas que la emulsión se forma desde abajo, sube la batidora lentamente para integrar el aceite restante.
  • Usa más aceite de girasol que de oliva si quieres un alioli más suave y menos intenso.
  • Si te gusta un sabor más potente, añade medio diente de ajo extra, pero hazlo con cuidado.
  • El limón debe equilibrar la salsa, no dominarla; añade unas gotas, prueba y corrige.
  • Si el alioli queda demasiado espeso, puedes aligerarlo con unas gotas de agua fría o limón.
  • Si se corta, pon otro huevo en un vaso limpio y añade poco a poco el alioli cortado mientras bates desde el fondo.
  • No dejes el alioli mucho tiempo a temperatura ambiente, especialmente en días calurosos.
  • Guárdalo tapado en la nevera y consúmelo preferiblemente el mismo día.
  • Sirve el alioli con patatas, arroz, pescado, carne a la plancha, pan tostado o verduras.

Preparación

  1. Pela el diente de ajo, córtalo por la mitad y retira el germen interior para suavizar el sabor.
  2. Añade el huevo al vaso de la batidora, procurando que la yema no se rompa demasiado.
  3. Incorpora el ajo, una pizca de sal, el aceite de girasol y el aceite de oliva.
  4. Introduce la batidora hasta el fondo del vaso y mantenla completamente apoyada en la base.
  5. Comienza a batir sin mover la batidora durante los primeros segundos.
  6. Cuando veas que la mezcla empieza a espesar en la parte inferior, mantén la batidora quieta unos segundos más.
  7. Sube la batidora muy poco a poco para que el aceite restante se vaya integrando en la emulsión.
  8. Continúa batiendo hasta obtener una salsa cremosa, homogénea y brillante.
  9. Añade unas gotas de limón si quieres un sabor más fresco.
  10. Mezcla ligeramente durante unos segundos, sin batir en exceso.
  11. Prueba el punto de sal y corrige si es necesario.
  12. Sirve el alioli al momento o guárdalo tapado en la nevera hasta su uso.

Más sobre esta receta

El alioli casero con batidora es una de las salsas más prácticas y sabrosas de la cocina mediterránea. Tiene una textura cremosa, un sabor intenso a ajo y combina muy bien con patatas, arroces, carnes, pescados, bocadillos, verduras a la plancha o tapas para compartir.

Aunque el alioli tradicional se prepara solo con ajo, aceite y sal, esta versión con huevo y batidora es mucho más sencilla y estable para hacer en casa. El huevo ayuda a formar una emulsión cremosa en pocos minutos, consiguiendo una salsa parecida a una mayonesa con ajo, pero con ese sabor potente y característico del alioli.

La clave para que no se corte está en usar un vaso estrecho, añadir todos los ingredientes desde el principio y no mover la batidora durante los primeros segundos. Al mantener la batidora apoyada en el fondo, la emulsión empieza a formarse desde abajo. Cuando la salsa comienza a espesar, se puede subir poco a poco la batidora para integrar el resto del aceite.

También es importante controlar el sabor del ajo. Retirar el germen interior ayuda a que el alioli resulte más suave y repita menos. La mezcla de aceite de girasol y aceite de oliva permite conseguir una salsa equilibrada: cremosa, sabrosa y sin un amargor excesivo. Si prefieres un alioli más intenso, puedes aumentar ligeramente la proporción de aceite de oliva.

El limón aporta frescura y ayuda a equilibrar la grasa de la salsa. Conviene añadirlo con moderación, probar y ajustar al final. Como lleva huevo crudo, es recomendable prepararlo con ingredientes frescos, conservarlo siempre en la nevera y consumirlo el mismo día o en un plazo corto.