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Sopa de pollo casera con fideos

Sopa de pollo casera con caldo limpio y sabroso, verduras, pollo desmenuzado y fideos. Una receta reconfortante, fácil y perfecta para conseguir un caldo lleno de sabor.

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70 min 4 raciones Fácil
sopa de pollo casera con fideos, caldo limpio y verduras Sopa de pollo casera con fideos

Antes de empezar

  • Utiliza una olla amplia para que el pollo y las verduras queden bien cubiertos de agua.
  • Empieza siempre con agua fría para extraer mejor el sabor del pollo.
  • Corta las verduras en trozos grandes si luego vas a colar el caldo.
  • Retira la espuma de la superficie durante los primeros minutos de cocción.
  • Mantén un hervor suave para conseguir un caldo más limpio y claro.
  • Añade los fideos al final, no durante la cocción larga del caldo.
  • Si vas a preparar la sopa con antelación, guarda el caldo sin los fideos para que no se ablanden.

Consejos

  • Los muslos de pollo aportan más sabor y carne que una carcasa sola.
  • Si quieres un caldo más ligero, retira parte de la grasa de la superficie antes de añadir los fideos.
  • No remuevas demasiado el caldo durante la cocción para evitar que se enturbie.
  • Añade la sal poco a poco y ajusta al final, cuando el caldo ya haya reducido.
  • Cuece los fideos solo el tiempo indicado para que no queden blandos.
  • Puedes añadir un poco de perejil fresco al servir para dar aroma y color.
  • Si sobra sopa con fideos, estos seguirán absorbiendo caldo; añade un poco más de caldo o agua al recalentar.
  • Para un caldo más intenso, deja cocer unos minutos más antes de colarlo.
  • Si usas patata, córtala en trozos grandes para que no se deshaga durante la cocción.
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra al final aporta brillo y sabor.

Preparación

  1. Coloca la carcasa o los muslos de pollo en una olla amplia.
  2. Cubre completamente con agua fría, usando entre 1,5 y 2 litros según el tamaño de la olla y del pollo.
  3. Lleva a ebullición a fuego medio, sin subir demasiado la potencia.
  4. Cuando empiece a formarse espuma en la superficie, retírala con una cuchara o espumadera.
  5. Añade la zanahoria, el puerro, el apio y la patata.
  6. Baja el fuego hasta mantener un hervor suave y constante.
  7. Cocina durante 50 o 60 minutos con la olla parcialmente tapada.
  8. Durante la cocción, retira alguna impureza si vuelve a aparecer en la superficie.
  9. Cuando el caldo tenga buen sabor, retira el pollo y las verduras con cuidado.
  10. Cuela el caldo sin remover demasiado el fondo de la olla para mantenerlo limpio.
  11. Desecha el puerro y el apio si solo los has usado para aromatizar el caldo.
  12. Reserva la zanahoria y la patata si están tiernas y quieres añadirlas a la sopa.
  13. Desmenuza la carne del pollo y reserva las partes más jugosas.
  14. Vuelve a poner el caldo colado al fuego y ajusta el punto de sal.
  15. Cuando hierva suavemente, añade los fideos.
  16. Cocina los fideos el tiempo indicado en el paquete, normalmente entre 3 y 6 minutos.
  17. Incorpora el pollo desmenuzado al final para que se caliente sin secarse.
  18. Añade la zanahoria y la patata troceadas si quieres una sopa más completa.
  19. Añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  20. Sirve la sopa caliente, con un poco de perejil fresco si quieres darle más aroma.

Más sobre esta receta

La sopa de pollo casera es una receta tradicional, sencilla y muy reconfortante. Es perfecta para los días fríos, para una comida ligera o para cuando apetece un plato caliente con sabor de hogar. Preparada con pollo, verduras y fideos, consigue un caldo limpio, aromático y lleno de sabor sin necesidad de ingredientes complicados.

El secreto de una buena sopa de pollo está en empezar la cocción desde agua fría. Así el pollo y las verduras van soltando poco a poco su sabor en el caldo. También es importante mantener un hervor suave, sin burbujas fuertes, para que el caldo quede más claro y no se enturbie demasiado. Retirar la espuma que aparece al principio ayuda a conseguir un resultado más limpio y agradable.

Las verduras aportan dulzor y profundidad. La zanahoria, el puerro, el apio y la patata funcionan muy bien porque dan sabor sin tapar el gusto del pollo. Si usas muslos, la sopa quedará más sabrosa y con algo más de carne para desmenuzar; si usas carcasa, conseguirás un caldo ligero y muy aromático.

Los fideos se añaden al final, cuando el caldo ya está colado y listo. De esta forma se controla mejor el punto de la pasta y se evita que se pase durante la cocción larga del caldo. El pollo desmenuzado se incorpora justo al final para que quede jugoso y repartido por toda la sopa.

Esta sopa de pollo casera es ideal como primer plato, cena ligera o receta para preparar con antelación. Puedes hacer el caldo antes, guardarlo en la nevera y añadir los fideos justo antes de servir. Así mantendrás mejor la textura y tendrás una sopa caliente, sabrosa y reconfortante en pocos minutos.